miércoles, 21 de julio de 2010

Maldita niña



El desliza el cubito de hielo suavemente, con apenas un ligero roce por su provocativo escote.
Ella se lo arrebata con un ágil movimiento de su mano, lo coloca entre sus labios rojos y empieza a recorrer suavemente su cuello una y otra vez.
La mira. Está perdiendo la cabeza. Es solo una niña de apenas diecisiete y el hace mucho que hizo sus veintiséis. Ya había hablado con ella y se lo había explicado todo; que el tenía novia, que solo era una niña y que sus encuentros tenían que terminar, pero ella no atendía a razones, siempre volvía a su apartamento con sus provocadores gestos y su insinuante sonrisa y el se dejaba llevar.
- Me da igual que tengas novia, sé que no te da lo que te doy yo. Bésame. Quiero que seas mío.

Maldita niña caprichosa.
El era su nuevo objeto de deseo, y literalmente hacía con el lo que quería. A veces le resultaba odiosa, una insufrile niñata malcriada, con esa actitud de 'siempre consigo todo lo que quiero', aunque el tiempo había hecho que acabara cogiéndole cariño a su impertinente personalidad.
Si, sólo es una cría. Pero ella lo obsesiona; su cabello oscuro que cae en suaves ondas acariciando su pecho, sus ojos negros y enormes, mezcla de inocencia y picardía, sus sensuales labios rojos, su cuerpo delgado con esas curvas que harían perder la cordura a cualquier hombre...
Joder, es que es perfecta.
Una vez mas la lleva a la cama, se acabaron los juegos preliminares, no aguanta mas.
Lentamente la desviste, la desenvuelve como si fuera un regalo, admirando el cuerpo de mujer de aquella niña que le ha puesto patas arriba la vida, el corazón y la cama.
Vestido fuera, medias prácticamente arrancadas.
Qué fragil parece sin ropa, con su suave piel blanca erizándose en un escalofrío de puras ganas.
Acaba de desnudarla pero ella lo para, recupera el cubito de hielo y recorre con el su pecho.

Maldita niña, cómo le gusta jugar.
Lo besa, recorriéndolo de arriba a abajo entre estremecimientos, le muerde un hombro, le cosquillea el pecho con las
puntas de su media melena, con sus pechos firmes y perfectos. Las manos de el buscan el cuerpo de ella, que sigue acariciándolo mientra ahoga sus gemidos.
- Ya está bien. Ahora quiero que me lo hagas.
El obedece.
Se lo hace con ansias, dejándose la piel, hasta que todo acaba entre temblores.
-Ahora quiero que me abraces.
Y el la abraza, como ella le pide. Maldita niña mimada.


15 comentarios:

Jime dijo...

es increible como me has hecho estremeceer, cada palabra ha sido perfecta! Me encanta señorita! Malditas las ganas con las que me has dejado!
Besootes!

Indiae dijo...

Oh ma petite, las niñas mimadas son las femme fatale de parís.

Ene Fluorescente dijo...

Cuanto tiempo sin leerte! Felicidades por el premio. Un beso (:

Nómada planetario dijo...

Un relato digno de ser incluido en la extinta colección "La sonrisa vertical". Enhorabuena.
Saludos.

Dara Scully dijo...

Oh ^_^

(dice elefantito que
te da galletas)

Ricardo J. Román dijo...

Me ha gustado mucho tu blog! Es muy original! Y escribes bien, eh.

Saludos!

jordim dijo...

Esto tiene muy buena pinta, sigue escribiendo.

Le chevalier mystérieux dijo...

Cada palabra en su lugar... es dificil encontrar alguien que separ jugar con ellas para transmitir lo que quiere..
Escribes realmente bien
Saludos!!!:-)

Ciclotimia dijo...

Pues gracias, espero volver a leerte (:

cigarettes-coke dijo...

Gracias por tu comentario. :)te sigo.

Diego dijo...

Hola, me doy
una vuelta por tu blog
xD
muy entreteniddo, me gusto la entrada mas reciente la de la maldita niña
haaha
t deseo suerte, cuidathe

Albanie dijo...

Mi personaje de Cassandra es un poco como esta niña mimada que tanto que me ha gustado leer, salvo que la mía tiene motivos por serlo (o eso cree ella)

ChicaGuau dijo...

¡Felicidades por el premio!
¿Esa fotografía es tuya? ¡Es preciosa!

Un besito.

La hija de Caronte dijo...

felicidades por ese premio :)
las niñas mimadas tienen el corazón algo compungido. muás

Cía dijo...

Wow...

Gracias por pasarte ;) Me ha gustado mucho tu blog.

Un besín!